El paseo de San Telmo es un pintoresco paseo peatonal y comercial junto al borde costero. Da acceso a una cala del mismo nombre, con charcos naturales de agua de mar, que es una de las zonas de baño más populares entre los residentes. Un extremo del paseo lo preside la ermita de San Telmo, fundada hacia 1780 por el gremio de los mareantes y dedicada al padre dominico San Pedro González de Bromista o San Pedro Telmo, patrón de los marineros. La imagen del santo que se conserva en este pequeño templo data de finales del siglo XVIII.

En los terrenos de la plazoleta exterior existió la Batería de San Telmo, de la que en la actualidad quedan algunos vestigios, como las garitas y una parte de las empalizadas de tea que en otro tiempo cerró este pequeño recinto fortificado, uno de los cuatro construidos a lo largo de la costa del antiguo Puerto de La Orotava para repeler los ataques de los piratas. La batería de San Telmo defenía las naves que fondeaban enfrente de la ermita, en el llamado Limpio del Rey. En el otro extremo del paseo de San Telmo se ubica el mirador de la Punta del Viento, llamado así por estar orientado en la dirección del viento dominante. Desde aquí se divisa una hermosa panorámica de El Boquete, o playa de San Telmo, y de todo el Complejo Turístico Costa de Martiánez. Numerosos turistas se reúnen en este mirador para contemplar el espectacular rompiente de las olas contra los riscos. La escultura Spectator, del artista portuense Arnoldo Evora, adorna uno de los rincones de la terraza.

Puede decirse sin temor a equivocarse que el Complejo Turístico Municipal Costa Martiánez es uno de los más admirados ejemplos de transformación positiva de un litoral. Abarca una superficie total aproximada de unos 50.000 m2 y es desde su creación un referente estético y técnico de integración cultural y paisajística en el sector del ocio.
Declarado Bien de Interés Cultural, el Complejo Martiánez se ha convertido por derecho propio en una de las señas de identidad más destacadas de la vocación turística del Puerto de la Cruz.
En el interior del lago se formaron cinco islas naturales, en la mayor de las cuales se construyó un complejo turístico que ocupa 2.000 m2 que supone todo un logro en ingeniería, al tener una estructura cimentada bajo el nivel del mar, que fue completada y ambientada artísticamente por el universal Cesar Manrique.
Esta Isla Central hoy alberga el Casino de juegos de la ciudad . El resto de la isla central incluye un restaurante de lujo, un grill y otras instalaciones complementarias. Sus atractivos, las excelentes condiciones sanitarias, su entorno y el clima que lo acompaña hacen que cada año lo visiten cientos de miles de visitantes que muestran su satisfacción por esos momentos especiales de esparcimiento vividos en un entorno diferente.